18.12.17

Star Wars VIII y el puzzle de seis mil piezas

Volver a nacer en la ilusión. Millones de fanáticos se agolpan en las puertas de los cines, en las colas para sacar palomitas, en los fotocall, en los stands de merchandasing... Llevan con la entrada comprada desde el primer día que salieron a la venta y su tensión arterial empieza a dar la voz de alarma porque ya no son unos niños. Quizá sus hijos, herederos de su entusiasmo lo son, pero ellos no. Como si de una peregrinación mística se tratase una vez al año, verbigracia de una compañía que quiere el monopolio de la Ilusión, los ojos de esos padres e hijos se llenan de expectativas de lo que ya es un acontecimiento obligado. Y todo se tiene que vivir para gracia y gloria de esa expectativa. Ya hayas visto cada fotograma publicado profetizando "La Llegada" o si te has mantenido en un sepulcral voto de castidad visual, cada fiel seguidor rinde su particular pleitesía a un evento cinematográfico creado expresamente para replicar y fomentar la ilusión. Pero amigos, pasados los años, pasada la emoción inicial, pasado cierto tiempo y muchas muchas pero que muchas vicisitudes uno se da cuenta que la ilusión es una cáscara vacía que nos instan a llenar de objetos y experiencias dirigidas. Todos compramos figurillas, muñecos, disfraces, espadas láser, cromos, menaje... todo eso para crear esa identidad de aquellos que enarbolan la bandera de una religión que se fundamenta en una ilusión vivida en una época remota de nuestra historia. Replicamos e imponemos a las nuevas generaciones ese despertar en la fantasía porque entendemos que ese momento fue importantísimo en nuestras vidas. Sin embargo, tan sólo fue un instante y todos sabemos que fue irrepetible y también sabemos que llenarlo con la reiteración anual no hará más grande la ilusión. Queda entonces como un mecanismo de simulación automatizado, como todo en esta civilización. Todo se manufactura, etiqueta, se empaqueta y se vende. Yo puedo afirmar sin tapujos que lo que hace Disney es una maniobra equilibrada, intencionada y artificial de general productos de ocio y cultura. Es fácil decirlo y muy fácil demostrarlo. Pero con todo ese baúl de afirmaciones y la sensación de ser más listo por saber que te están manipulando hay que ver las películas como lo que son, Películas. Es complicado deshacerse de la pátina que ejerce esa atracción hacia el espectáculo como algo más que una película y que puede que sea lo que más perjudica a los creadores a la hora de afrontar un nuevo film. Unos piensan que las libertades del guionista se deben ceñir a los parámetros que ya se conocen, otros esperan apariciones estelares y guiños a gogó, muchos piensan que es mucho mejor adoptar una posición original y que lo mejor es tratar de ser valiente rechazando que la historia sea propiedad de aquellos que la hicieron nacer o de aquellos que han estado siguiendo de forma sagrada unas peliculillas más o menos entretenidas.
   
    Y soltado este rollo estúpido que no va a ninguna parte. ¿Qué hay qué decir del último capítulo de la saga? Lo más inmediato es que es irregular. Hay multitud de aciertos y una serie de patinazos que te sacan de la película brevemente porque empastan demasiado en una historia disgregada con una de las tramas que permanece en un estatismo demasiado forzado, como queriendo huir de paralelismos con otras cintas. Pero vayamos a la experiencia general porque me gustaría comentar algo que sucede últimamente y resulta paradigmático de nuestra era de internet. Bien, el ritmo de la película es bastante trepidante en su inicio, cono dosis de humor que personalmente agradezco, y una buena secuencia de acción emocionante. El problema es que al dejar la película tan arriba el resto del metraje empieza a decaer, no por sus defectos sino porque entramos en un ritmo mucho más pausado durante una buena parte del film. Sin embargo, en el reencuentro con Luke, su reticencia a embarcarse en la aventura y la frustración de Rey imprimen el ritmo del siguiente tramo de la película sosteniendo a duras penas un segundo escenario menos acertado desarrollado con el resto de personajes. Hay secuencias que nos sacan ligeramente de la película y que pueden resultar prescindibles o al menos, en mi opinión, apresuradas en su planteamiento. La película vuelve a remontar cuando hay un reencuentro de los personajes en el escenario principal y se desarrolla una dramática lucha entre los dos bandos. Me parece grandiosa la forma en la que Luke cierra su viaje dejando claro el paralelismo con Obi Wan y sus fracasos con Ben/Anakin. "Enséñale a fracasar" le dice Yoda a un Luke cansado y abatido. El desenlace nos deja con los bandos muy claros y con una forma de exponernos el descenso al lado oscuro más compleja de lo que creíamos. Hay sustancia en esta historia y eso es lo importante.
   
     Bien, y lo que queda, lo que tanto se ha criticado forma parte de la necesidad de deconstruir los productos audiovisuales como si fuesen puzzles con seis mil piezas y cada pieza fuese determinante para que toda la película funcione. Tendemos a separar los elementos "no me gusta esta gracia", "no me gusta Leia Poppins", "No me gusta que Snoke no sea tal o cual" y puede que esas decisiones respondan a cuestiones más imbricadas en la historia de lo que podamos pensar. Pero se produce la cerrazón del elemento concreto, damos la vuelta a la pieza y el puzzle final que vemos está lleno de huecos que hacen que la imagen completa nos chirríe. Quizá haya situaciones, momentos o personajes que nos sacan un poco de la historia, pero siempre aportan algo y creo que a parte de expresar su incomodidad plantean cuestiones que pueden aportar claves.
   
     Bueno. Y hasta aquí el desvarío personal. La valoración general es positiva, pero no es ni con mucho la mejor película de todas las de la saga.

2.8.17

Cine: Baby Driver. Edward Wright, Un buen coche y un mal plan.

Esto empezaba a parecerse a una nueva huída del blog. Desde mayo no escribimos nada. Como si se nos hubiese tragado la tierra o alguna de nuestras rutinas diarias impidiese la pequeña contribución de este impopular blog, y este pequeño espacio no contase para nada. Siempre es bueno volver a levantarse y en este mundo con tanto ruido me propongo volver a la carga. Esta vez lo hago con una película muy fresquita: Baby Driver.

El director de la trilogía del Cornetto o Scott Pilgrim Contra el Mundo nos ofrece una nueva cinta de acción al volante que lejos de quedarse en los estereotipos que pueden verse a lo largo de los muy recomendables 112 minutos de película se presentan como una fiesta audiovisual que atrapa al espectador y que supone una experiencia sensorial divertida, fresca y desenfadada ideal para que nos alejemos de las habituales orgías superheroicas que pueblan el verano y de las que un servidor está más que cansado al margen de los méritos (que los tienen) de dichas películas. Ojo Spoilers

Es curioso como en dos años dos películas de persecuciones, de coches, de motores rugientes o de grandes cilindradas han dado de que hablar. En 2015 se estrenaba la trepidante Mad Max: Fury Road, una persecución en toda regla y con Baby Driver tenemos una de esas películas de golpes maestros y de héroes atrapados por un  destino.
La premisa de la peli, un chico que se ve obligado a trabajar para una banda con el fin de pagar su deuda, puede resultar simple y trillada. En el caso de Baby Driver vemos como los elementos propios del género tienen su contrapunto y se transforman resultando mucho más atractivos o inesperados. En algunos de ellos podemos encontrar la identificación del protagonista en una especie de juego de espejos que muestran la personalidad de Baby en una suerte de hipótesis de futuros posibles. Los principales personajes son cruces de caminos en la vida de este aspirante a delincuente a la fuerza. Su jefe, un meticuloso organizador que juega con la rima a la hora de explicar los golpes es una versión adulta, cínica y cansada del joven, un personaje que estuvo enamorado y que conspira con Baby para que éste logre su destino. Su compañero Buddy, junto con Darling, representan el mundo glamuroso al que Baby tiene opción, la atractiva tentación del crimen. Incluso el mismo Buddy emptatiza con Baby a la hora de poner en escena el plan: buena música y un tema potente para dar el golpe perfecto y salir pitando. Loco (Bats), un personaje radical e ingobernable interpretado por Jamie Foxx es la cara más agresiva y violenta de ese mundo en el que está deambulando Baby, un contrapunto que nos mantiene en una tensión constante. Luego está el personaje de Debora, cuya relación con Baby plantea una vía de escape al sórdido mundo en el que está enterrado. Ella representa la obligada historia de amor en toda película made in hollywood, pero esta vez el dibujo es tan evidente que resulta entrañable. Sin embargo lo que a priori es un estereotipo, funciona porque la película formalmente es una pintura pop, un canto pos-moderno lleno de música, acción y un collage de sensaciones que no deja indiferente por su complejidad dramática sino por su frescura visual y su capacidad para generar sensaciones. Una de esas películas que no te dejan igual cuando sales del cine.

Es una de esas pelis que, vistas con ojos de niño, invita al despliegue de la imaginación interpretando a este joven de gafas de sol y cascos al volante, pisar el acelerador y reflexionar un momento para no ser protagonista de un accidente de tráfico. Relájate, quítate las gafas, los cascos y conduce... la película ha acabado.

19.5.17

It (IV): Lectura colectiva

Bueno, hasta aquí ha llegado la lectura colectiva de It. Muchos de vosotros habéis participado. Quiero agradecer sobre todo a la cuenta @ItESO_2017 el apoyo y la promoción recibidas y gracias a todos los que habéis comentado vuestras lecturas haciendo que esas semanas del mes de abril hayan sido más amenas. Una mención a Víctor Abarca por su intención de leer el libro poco a poco teniendo en cuenta su aversión a los payasos... Esperamos verte en el cine disfrutando de la peli!.

En cuanto a la experiencia en general he de darme un tirón de orejas ya que he tardado más de la cuenta en leer el libro y la semana que prometí se ha convertido en casi dos meses. Bueno, estas cosas llevan su tiempo. 

Como he dicho en otro de mis post este libro lo leí por primera vez siendo ya una persona adulta y no creo que tenga el impacto cambiante que es idoneo para revisitar este tipo de novelas. Creo que nuestra compañera Elena nos hará una crónica de esa sensación bastante acertada. Sin embargo al leer It, y sobre todo en su descripción de los Perdedores uno puede verse reflejado tanto como el niño que fue como en el hombre que se ha convertido. Es cierto que no soy ningún triunfador (por mucho que tenga un blog de éxito mundial) pero si que conseguimos ver que los niños que han crecido lo han hecho a la sombra de lo que fueron siendo niños. 

De esta lectura absorbente en principio, narración que abarca la cotidianeidad, la reflexión de los miedos infantiles, el horror cósmico sobrenatural. Se convierte en un delirante poema épico que se alterna y que busca ensalzar el poder de la imaginación, del amor y la fraternidad como verdaderas armas contra el miedo. Puede que en muchos aspectos flaquee pero me parece un gran libro que contiene muchas e intensas reflexiones acerca de temas variopintos y que cuidadosamente he ido coleccionando para formar un pequeño collage de la experiencia lectora. 

Os invito para que plasmeis vuestras citas favoritas en twitter con nuestro hagstag habitual #TodosFlotan, recopilaré los textos y publicaré una pequeña colección.

Bueno... eso ya es otra historia que se irá contando, con el tiempo.



It (III): Los Perdedores

Muchos de nosotros recordamos alguna aventura de la infancia. Entrar en casas abandonadas, jugar en arroyos infectos mientras imaginábamos que éramos un comando de élite, un grupo de exploradores o astronautas llegando a mundos desconocidos. Éramos niños y nuestra imaginación se disparaba hacia esos elementos aún salvajes que nuestros padres trataban de vetar en nuestros juegos. También construíamos fuertes, transformábamos el entorno y sentíamos la necesidad de explorar y conquistar los espacios que explorábamos. Creo que en la esencia del club de perdedores está esa identificación con nuestro pasado y que a su vez es una evocación autobiográfica de Stephen King a la que volvería en otras ocasiones (Cuenta Conmigo o El Cazador de Sueños). Evidentemente los personajes son el eje fundamental de la historia. Pero especialmente en esta novela podemos experimentar esa sensación de cohesión de grupo en la que puede que haya un personaje de mayor importancia en la trama y sin embargo todos tienen un peso bastante grande dentro de la novela. Incluso Stan en su pronta desaparición se me antoja fundamental porque es aquel que llega a profundizar en la propia naturaleza del miedo.

Buena parte de la historia nos cuenta el modo en que estos chicos se conocen y empiezan a compartir sus aventuras. Entrelazado con los momentos de la vida adulta los perdedores evocan aquel verano en Maine, pero al principio no evocan el verano en que se enfrentaron a Eso, al principio evocan las anécdotas, los placeres del verano, las visitas a los Barrens. Y a medida que van recordando, los momentos se van haciendo más tensos. Pero no recuerdan su aventura final hasta que se vuelven a juntar en Maine. Sin embargo, evocan con bastante claridad la pelea de piedras de aquel verano. En cierta medida es una de esas pruebas que tienen que pasar antes de enfrentarse a Eso y supone perder el miedo a quién trata de infundarlo. Henry Bowers de hecho es un secuaz de Eso quizá porque siente el mismo deseo de infundir el miedo en los perdedores.

Como he dicho, alternando con los episodios de 1958 los perdedores narran desde su punto de vista adulto la forma en la que regresarán a Derry. Como se repite en varias ocasiones, todos los que se han marchado han triunfado en la vida. Un escritor de éxito, un arquitecto prestigioso, una diseñadora de moda, un próspero empresario de limusinas, un contable exitoso y un popular locutor de radio afincado en Hollywood. Tan solo Mike Hanlon, que permanece en Derry, es ajeno a esta oleada de éxito permaneciendo como vigilante en un puesto de bibliotecario en Derry. Esta circunstancia junto con la amnesia relativa al episodio de Eso nos da a entender que la criatura parece obsequiarles con dicho éxito, o puede que su grandeza se deba a la recompensa vital que adquieren al derrotar a Eso. En cualquier caso lo importante, lo interesante de este asunto es que cada uno se va olvidando de la etapa de 1958 y del enfrentamiento en 1985. Dicha amnesia se presenta al final del relato como una melancólica realidad de que por mucho que queramos recuperar esa infancia, esa aventura que supuso vivir experiencias extraordinarias, todo se disipa. Sin duda es una de las partes más emotivas de la novela, como poco a poco cada perdedor, como quien despierta de un sueño, termina por olvidar Los Barrens, Derry y a los amigos que estuvieron unidos por una alianza tan poderosa.

Los ecos de este grupo no forman parte solamente de un pequeño grupo de niños emprendiendo una aventura. en mi opinión todos ellos forman parte de una construcción de grupos tan míticos como la Comunidad del Anillo, los caballeros de la Tabla Redonda o cualquier otro grupo de guerreros legendarios. Y es que cada uno parece cumplir una función mágica que contribuye al éxito de su aventura. Incluso si profundizamos en la narrativa de Stephen King vemos un claro exponente en ellos del "viaje del héroe" que plaga la narrativa universal brillantemente expuesto por Joseph Cambell.

Y no puedo dejar de señalar el peculiar e imposible de adaptar a la gran pantalla (o a cualquier pantalla) ritual de unión que tiene lugar en la cueva de Eso, una ceremonia de despertar sexual que puede tanto escandalizar como enternecer la sensibilidad del lector. Es sin duda un relato atrevido pero lleno de significado, en el que el amor juega una baza fundamental y que en mi opinión tien una im portancia mítica imprescindible, llena de resonancias tribales y sin ningún tipo de complejos a la hora de relatarse.


Esta historia de un grupo de criajos unidos por una tarea hercúlea se ha dado mucho en la literatura y el cine. Como niño de los ochenta que soy no puedo dejar de ver la resonancia de Los Goonies, E.T., Exploradores, y más recientemente Super 8 o Strangers Things. Animados por esta idea de grupo variopinto y singular muchos de nosotros hemos jugado a la luz del verano y hemos dormido agotados procesando en el subconsciente nuestras aventuras, y más tarde, como adultos, olvidándonos de todas ellas al despertar.


17.5.17

It (II): Entidades supraparanormales, preternaturales y payasales

Uno de los elementos más reconocibles en la novela It es nuestro querido payaso Pannywise, conocido también como Robert Gray en el entorno de Derry. Sin duda el atractivo sobrenatural de la novela se debe a los muchos rostros en los que se presenta este personaje, pero es sin duda del payaso, del que más se ha oido hablar..

Como ya hemos dicho el miedo de sus víctimas transforma a Eso en los peores miedos de cada uno. Pero al contrario de lo que habitualmente se piensa, el payaso no funciona de esa manera en un principio. Pennywise se presenta como el cebo que atrae a los niños. Actualmente podemos decir "Y una mierda, los payasos acojonan", pero sin duda la contribución de Stephen King con esta novela a esa afirmación sea considerable. No obstante es cierto que la forma de payaso, su iconografía, sus elementos visibles están en muchas de las monstruosas apariciones de Eso. La intención va más allá del cebo, se quiere pervertir la imagen del payaso como personaje amigable y querido y se le convierte en una amenaza y una especie de presagio de muerte. La característica de vampiro emocional de Eso lo convierte en un personaje muy versátil, capaz de convertirse en cualquier cosa. También resulta su mayor punto débil ya que la cohesión del club de los perdedores es suficiente para despojarla de su mayor poder.

Otro de los modos en los que se presenta el payaso es como maestro de ceremonias. Como bien se explica en el libro los ciclos que Eso utiliza para alimentarse comienzan con episodios de extrema violencia que no son protagonizados por la entidad. No obstante en la mayoría de los casos la gente afirma haber visto a un payaso cuando suceden este tipo de eventos, como si todo respondiese a un macabro ritual de iniciación para generar esa sensación de desasosiego que parece estar enquistada en la ciudad de Derry. El abotargamiento de sus vecinos ante la violencia son otros de los aliados de Eso pues en vez de instaurar una sensación de terror continuo (lo cual sería insostenible), parece flotar una especie de aceptación de la indiferencia que rodea a todo el mundo.  Incluso los padres de Georgie están como ausentes, inhibidos, carentes de toda sensación de rabia ante la muerte de su hijo. Es precisamente Bill quien al no aceptar la resignación, al querer encontrar al asesino de su hermano rompe una de las defensas con las que Eso somete a la ciudad de Derry. En cierta medida esa capacidad para hostigar a una ciudad, convertirla en su coto de caza, hace de Eso un elemento o un personaje muy atractivo. La idea de situarlo como parte de una mitología extraterrestre y preternatural riza más el rizo de la novela.

Eso es una entidad cósmica cuya existencia es incierta en sus orígenes.
Si bien se habla de un Otro y de La Tortuga. Estas entidades hacen que la historia de Derry, los perdedores, los asesinatos, la evocación de ese Maine de los años cincuenta trascienda al horror cósmico lovecraftiano. Si ya teníamos un escenario poblado de pesadillas ahora presenciamos la esencia de esas pesadillas y como ocurre en los seres del escritor de Providence su forma no está del todo clara. Es cierto que se manifiesta en forma de araña gigante pero no está claro que esa sea su forma genuina, simplemente es un cuerpo que Eso habita para poder manifestarse ante el club de los perdedores sin que ellos pierdan la cordura (muy lovecraftiano también). Los fuegos fatuos, las luces fantasmas, la propia oscuridad de la que habla Eso, son las formas más esenciales de la criatura que actúa más como un agujero negro que absorbe la conciencia de sus víctimas que como un devorador de niños "Soy eterna, soy la devoradora de mundos", dice en una ocasión.

 También otro factor importante es la identidad de Eso como hembra. Aunque no se dan detalles del modo en que puede procrear vemos en la capacidad de hacerlo un nuevo hilo de terror, una amenaza que podría implicar el sometimiento de toda la Humanidad a estas criaturas, un imperio de miedo, violencia e indiferencia... bueno, algo similar a lo que tenemos hoy,


16.5.17

It (I): El Horror de todos los miedos

Del primer miedo que quiero hablar es del miedo a la hoja en blanco. Un tipo mediore y desastroso como yo tiene la permanente sensación de dejar el trabajo a medias o directamente abandonar los proyectos que emprende. Es un miedo y si Eso estuviera alimentándose de él ahora mismo estaría en la consulta de su endocrino para que le recomendase ponerse a dieta.
En primer lugar quiero pedir disculpas porque voy a saltar de tema en tema, dejando la trama como parte secundaria de mi reseña. Puede que al final si me encuentro con fuerza hable un poco de la estructura del libro, aunque no soy el más indicado para hablar de ello y tampoco es que tenga una particular importancia.
Abordar una obra como It, de Stephen King supone un ejercicio bastante arduo. No se trata de una novela en la que la narrativa te lleve de la mano de una trama sencilla. Puede que la premisa sea más o menos simple: Un pueblo hostigado por una criatura sobrenatural. La narrativa de Stephen King aborda no sólo temáticas adscritas al fantástico sino que nos sumerge primero en un entorno tan cercano y cotidiano que la amenaza parece más real que nunca. Ciertamente el lector no se siente identificado siempre con esa pasión por el detalle de la vida americana pero si puede verse reflejado en lugares comunes como son la relación complicada con vecinos conflictivos, la infancia y la exaltación del verano como fuente de recuerdos memorables o la naturalidad de ciertos gestos o costumbres de las personas que viven en un pueblo pequeño de Maine.



El miedo. Es la parte fundamental, la médula espinal de la novela, aquello a lo que el autor regresa cuando habla de las aventuras de los perdedores ya sea por separado o de forma conjunta. Como he dejado ver al principio Eso es una entidad que se alimenta del miedo. En la mayoría de los casos son los niños los que se convierten en víctimas de la criatura. En este caso es primordial entender que los miedos infantiles son a veces nutridos de una iconografía concreta, en principio la abstracción se queda a un lado y el niño focaliza en objetos o personajes sus miedos más desgarradores. El temido hombre del saco, los fantasmas, el hombre lobo o los vampiros son la encarnación de miedos como pueden ser la pérdida, la muerte, la dualidad de lo salvaje, la violación o la pérdida de la identidad. Son miedos complejos, que un niño en principio no puede procesar si no es a través de una figura externa y arquetípica. Cuando somos adultos y racionalizamos dichas figuras las descartamos por imposibles o las asimilamos como posibilidades remotas que no nos atormentan de la misma manera que en nuestra infancia (a no ser de experimentar algún hecho traumático). En la novela los miedos arquetípicos se entrecruzan con otros más cotidianos. El miedo de Bev a su padre, el miedo a la enfermedad al que someten A Eddie. Pero los que realmente importan por ser fundamentales a la hora de entender el libro son los más clásicos y que Eso puede encarnar para alimentarse de sus víctimas. En mi opinión Eso utiliza el miedo como ingrediente y cocina con altas dosis de terror hasta culminar en la creación de horrores. Como dice Stan en un pasaje de la novela en que dice Que "esos niños muertos, los que habían bajado por la escalera de caracol en la oscuridad, habían hecho algo peor que asustarlo: lo habían ofendido". Es una buena definición de lo que implica el miedo sobrenatural, la emoción inicial, esa ofensa, como si nos sacasen de la realidad misma para presenciar aquello que no puede ser y como resultado de esa ofensa, el terror, un miedo intenso que ya no se puede controlar, que nos paraliza. Esta forma de horror, de ofensa, Lovecraft la entendía como una experiencia que hace perder la razón, los horrores Lovecraftianos también "ofenden" sin embargo son los adultos los que reaccionan ante eso, adultos cuya racionalidad se ha derrumbado y no les queda más remedio que perder la razón (también algunas víctimas como Henry Bowers tienen ese destino, aunque el bueno de Henry ya estaba un poco de aquella manera antes de encontrarse con Eso, como diría el Joker, sólo le hizó falta un empujón). En cierto modo que Eso esté encarnada en su forma última como una araña parece acertado pese a las críticas de algunos que esperaban, quizá, una forma menos convencional. Pero una araña representa ese depredador que paraliza y luego devora, así que me parece acertado como elección, además, en el libro se deja bastante claro que tampoco es su forma real. La elección de King de una araña supone una elección para que los perdedores puedan enfrentarse finalmente a Eso. Ya hemos hablado de los miedos y las figuras arquetípicas. Eso, para manifestarse ante los perdedores cobra forma de Hombre Lobo Adolescente, de Momia, de pájaro gigantesco, de leproso, etc. A veces ese miedo tiene que ver con los monstruos cinematográficos, otras veces con traumas infantiles y otras con miedos localizados que pueden estar dentro de los sucesos vitales de cada uno. Podemos pensar en ese ser o entidad que se presenta a través de sus capas. Los miedos que se experimentan van desde esos miedos iniciales a figuras terribles, símbolos arcanos que parecen generar ese terror y los fuegos fatuos, las luces fantasma que llevan al lugar donde Eso mora, ese espacio indeterminado que se podría considerar el vientre de la criatura. Esas distintas capas son a la vez la fortaleza y la debilidad del monstruo ya que los protagonistas van venciendo poco a poco cada estrato de terror, juntos como un equipo de amigos vencen sus miedos en la vida y por extensión derrotan a los miedos proyectados por Eso.

Mi experiencia con el libro es reciente, recuerdo que tan solo evocar algunas portadas de libros de Stephen King me resultaba aterrador. Quizá el acercamiento al libro para comentarlo después me haya desvinculado emocionalmente de los personajes, dejando que los horrores a los que les somete Pennywise sean más un elemento de análisis que un peligro al que enfrentarme como lector dentro de una historia. Creo que la edad ideal para descubrir el libro es durante la adolescencia, momento crucial en la transición que hacemos a la hora de descubrir nuestros nuevos miedos y que aún somos capaces de evocar con viveza las aventuras de la infancia tardía.

Como indica el título esta es sólo la primera parte del análisis del libro


4.5.17

Recomendaciones de un netflixero .3

Hola amiguetes de las palomitas, del entretenimiento y la diversión a raudales.

Hoy os hablare un poco de Iron Fist o el puño de hierro o Dany Rand o del chaval que vino de sus vacaciones en el templo de Kunlun.

Visto los 13 capítulos de esta serie de Marvel, sobre este superhéroe, os diré que para mí a sido la más floja y la que se me ha hecho más cuesta arriba de ver.

Si bien es cierto que empieza a ser difícil, imagino, mantener al espectador enganchado a la pantalla con tanto superhéroe la casa Marvel y Netflix han conseguido un buen trabajo con Daredevil, Jessica Jones, etc

Iron Fist, se mantiene en una línea algo fina para mi gusto entre el enganche total, que te hace desear ver el siguiente capitulo rápidamente, por lo menos hasta los últimos capítulos finales, donde si lo hace de una forma bastante resuelta que le da ese aprobado final.

Seguro que muchos ya lo sabéis, el próximo 18 de agosto, se estrena  The Defenders, en la que nuestro cuatro superhéroes de Netflix, se unen por fin contra una villana que promete ,como es Sigourney Weaver, ya se a estrenado el trailer y promete diversión a raudales....o al menos eso espero.


Ahora me gustaría hablaros de una serie que aunque no es de Netflix, me ha enganchado mogollón como es Incorporated, de la cadena Syfy.

Una serie ambientada en un futuro 2074, donde las megacorporaciones dominan el mundo y la gente se divide en dos zonas: la Roja y la Verde, ricos y pobres....algo que me parece un futuro no tan lejano.

No sé si por su temática que me recuerda a ese juego de rol ochentero que tanto molaba como es Shadowrun, o porque está bastante bien hilada, pero me encanta, y os la recomiendo, ademas creo que hay unas mentes pensantes españolas tras la serie, pero no os digo mas, investigadlo un poquito, introducios en la gran matriz y poned vuestros teclados a funcionar....

Un abrazo y nos vemos pronto, vuestro amigo en el ciberespacio.




2.4.17

Lectura Simultánea de It, de Stephen King

Leer un libro es algo que hacemos en la intimidad, a la luz de un candil, en el metro, tren o durante nuestros momentos all bran en el baño, el momento y el lugar no importan demasiado ya que se trata de sumergirse en las historias, mundos o aventuras que un tipo que seguramente no conocemos nos ofrece a modo de reto personal.

Pero en alguna ocasión sentimos la necesidad de compartir esa experiencia recomendando ese libro para cambiar impresiones e incluso proponemos leerlo a la vez que algún amigo para tener un tema de conversación el el patio del cole, la máquina de café del curro o el trayecto diario al trabajo. En definitiva, hay ocasiones en las que necesitamos que alguien lea lo mismo que nosotros.

De eso va esta movida. Vamos a proponer la lectura simultanea de este asombroso, terrorífico y magnífico relato de Stephen King. No nos vamos a limitar a establecer una reseña más o menos parcial de nuestra experiencia en este blog. Queremos que se convierta en una experiencia colectiva, algo que trascienda la pura lectura personal de una historia más o menos sobrecogedora. Para ello contamos con Facebook y Twitter, que como herramientas sociales nos proporcionarán un enfoque original de la experiencia.

Así que publicaremos un evento público en facebook para que os apuntéis y en las fechas concretas del evento nos convertiremos en máquinas twitteras. Es sencillo, leemos, si vemos algo que nos mola, lo twitteamos y dejamos que se cree un hilo que vaya agrandándose con la contribución de los lectores del evento. Durante unos días intentaremos que nuestro hagstag #todosflotan se haga notar en las redes.

Bueno, ¿Por qué hacemos esto? Personalmente no lo sé, yo sólo quería leer un libro y me han liado en esta movida. Pero merece la pena y podemos hacer de esta experiencia algo bastante chulo. Espero que la gente se anime, si no seremos dos colgaos leyendo el mismo libro y comentándolo en Twitter. 

Enlaza nuestro evento Facebook pinchando aquí

19.3.17

Ser Padre. To be a father

una cosa es imaginar ser padre y otra bien distinta es ejercer como tal. Es la diferencia que existe, por ejemplo entre ver una peli de acción trepidante y vivirla en las propias carnes. Lo mejor de todo es que con cada día que pasa adquieres una especie de revestimiento heroico que se va acumulando hasta el día en que tu pequeño vástago diga "papá" por primera vez. Al fin y al cabo ser padre es una carrera profesional de lo más completa. Lo malo es que nadie, excepto ese pequeño bichito, te va a dar medallas, ascensos o menciones especiales. Vivir para ella, en mi caso, es emprender la mayor de las aventuras y el Indiana Jones que hay dentro de mí quiere vivir esa aventura llena de peligros.
No me extenderé mucho más en este texto, creo que la experiencia vivida es el mejor de los ejemplos y divagar sobre esto es innecesario. Recomendable o no, no hay duda que esto es una experiencia única. To be a father... to be a father, manitos

16.3.17

Cine: El Último Gran Héroe, de John McTiernan.

¿Qué hace falta para entrar en el Carnegie Hall? Práctica. Si matas a Mozart, tu entrada en la escena no puede ser más salvajemente trepidante que esta. Cuando era un crío lleno de ilusiones y con ganas de hacer cine me encontré con esta peliculita tan fresca como un baño de mentos al atardecer de Malibú.
 
   Hay ciertas claves para que una delirante ficción como Last Action Hero funcione. En primer lugar el ritmo que imprime la banda sonora. Desde Megadeth hasta Aerosmith hay un desfile de bandas rockanrolleras que no dejan un respiro. En segundo lugar unas réplicas cachondas que Chuache suelta sin cortarse un pelo ante un público convenientemente desmadrado. En tercer lugar un escenario idílico y aséptico frente a un panorama urbano decadente y sucio que forma la escenografía contrapuntística de la peli. Y por último, en cierta medida, motivo de reflexión para ese peliculón, la puesta en escena de personajes fuera de su contexto, liberados de las ataduras de su guión, rompiendo la cuarta pared y dejando un sabor amargo en el cuerpo (bellísimo momento en el que Ian Mckelen encarnando a la muerte se permite aconsejar al protagonista para que encuentre la otra parte de la entrada).

    Desde que ví esta peli en un cine de Valdemoro han pasado muchos años, he crecido y mi sueño de hacer cine se ha desvanecido como el celuloide con el que quería trabajar. Pero sigo aquí. Las mismas películas me llevan a los mismos parajes y me hacen amar el cine más que a nada en esta vida. Quién sabe si dentro de un puñado de años no estaré supervisando una escena en la que un tipo tiene que decir eso tan ingenioso de: "le he dejado helado, toma galleta"



En alguna parte de la madrugada.

    Vivir la experiencia de trabajar de noche es del todo menos enriquecedor. Tienes el tiempo justo para trabajar con materiales defectuosos que no puedes reclamar porque todo el mundo ha ido a dormir mientras tratas de hacer lo posible por lidiar con fantasmas de todo tipo que pululan por las salas del lugar. Tu pequeño infierno se acrecenta mientras tu somnolencia va ganando terreno en el despuntar de la noche. Veo el reloj del ayuntamiento, el Banco de   España y muy cerca el círculo de Bellas Artes.
    La noche no ofrece refugio, ni consuelo, ni tan siquiera el vivo rostro de la tranquilidad. Por el contrario la perturbadora oscuridad me trae pesadillas de trabajos por hacer y nuevos infiernos que descubrir.
    Si pudiera elegir trabajaría de día. La ciudad es de otra manera, mucho más generosa, más cálida y más abierta. ¿Qué hay de noche en Madrid? Equipos de limpieza derrochando agua, taxis, policía y prostitutas que esperan vender su cuerpo por unas monedas. Toda esa ponzoña puede arrastrarse por las alcantarillas humenates de una urbe sin civilizar. A pocos metros de aquí hay un vagabundo que trata de conciliar el sueño en un cajero mientras un ejecutivo esquiva su olor para poder comprar algo de diversión de alto standing.
    No soy Travis, no tengo a mano mi taxímetro para conducir a la escoria de la sociedad a sus hogares. Vigilo simplemente, observo desde el Palomar de Gran Vía 1, una ciudad decadente sumirse en la noche mientras el sol trata de ganar terreno hasta el despuntar de la madrugada. Mientras tanto ni la policía nos protege ni la civilización permanece intacta.
Buenas noches, si es que podéis conciliar el sueño.

15.3.17

Carl Sagan: Cosmos

Una vez un sabio dijo que aquello que está más allá de nuestro conocimiento es aquello que un día alcanzaremos como fruta madura. Se presenta ante nosotros una oportunidad para mejorar y dejar de lado la visión apocalítica de la Tierra. Podemos ver como el conjunto del Cosmos se configura alrededor de nuestra Historia. Nuestro conocimiento es joven, nuestra ambición, imparable. Seamos escepticos pero llenos de Ilusión a la hora de emprender el viaje más apasionante de todos. ¿Y qué ocurre en ese viaje? Descubrir y explorar, conocer y emprender la aventura más grande de la Humanidad. Dirigir la atención hacia nuestra respuesta más evidente. No estamos solos. Pero ¿Quién nos acompaña? Qué civilizaciones aguardan nuestra visita. Pero pensar que nuestra especie es única es barajar posibilidades muy extrañas. hay vida más allá de la Tierra. En mayor grado la conciencia ha llegado a extenderse y supone una fuente de conocimiento. Poco a poco vamos descubriendo los entresijos de la Realidad. Y es una aventura apasionante despojarse de todo mito y ver el cosmos en su expresión más amplia. El cosmos revelado por la ciencia. Una ve abandonados los dioses, profetas y dogmas... ver el Universo es relativamente fácil, infinitamente sobrecogedor y considerablemente satisfactorio.

La ciencia no solo es compatible con la espiritualidad; es una profunda fuente de espiritualidad 

 A veces creo que hay vida en otros planetas, y a veces creo que no. En cualquiera de los dos casos la conclusión es asombrosa

 Vivimos en una sociedad exquisitamente dependiente de las ciencias y la tecnología, en la cual prácticamente nadie sabe nada acerca de la ciencia o la tecnología 

 La ciencia no es perfecta, con frecuencia se utiliza mal, no es más que una herramienta, pero es la mejor herramienta que tenemos, se corrige a sí misma, esta siempre evolucionando y se puede aplicar a todo. Con esta herramienta conquistamos lo imposible 

11.3.17

Cine: Logan, de James Mangold


Vivir una expriencia cinematográfica es muy difícil. Actualmente somos víctimas del hype y de las nuevas perspectivas. Cuando compré las entradas para ver Logan esperaba estar comprando una de esas experiencias que te cambian. Pero creo que los espectadores hemos cambiado mucho más que los héroes, superhéroes y personajes de ficción.  Nuestras expectativas siempre responden a un deseo. Sin embargo ¿Qué se puede esperar de un héroe crepuscular que ha pasado prácticamente por todo? Así que las expectativas que tengamos con respecto al papel que interpreta Hugh Jackman siempre acabarán muy por encima de los resultados. Tampoco se puede ir al cine con la mente turbada por horas de sueño, una hija esperando en casa de la abuela y la canción "Hurt" de  Johnny Cash en la cabeza. Todos los factores de presión en una olla que debería ser una templada cacerola de sensaciones. Siempre, siempre siempre ir al cine debe ser una experiencia entre tú y la pantalla.

OJO SPOILERS

10.3.17

La Danza de las Atrocidades II: Duplicado

Las pisadas eran cada vez más claras, a medida que penetraban en su cabeza el espacio se estrechaba, las luces perecían en un delirante vaivén de color.
- No deberías correr tan rápido, Johnny - dijo una voz penetrante que parecía salir de su propia cabeza.
- ¿Quién eres? ¿Qué quieres? Ni siquiera me llamo Johnny. Nuestro amigo empezó a girar sobre sí mismo como un perro azuzado y maltratado.
- No te escondas, estás a simple vista Johnny, no hay manera de que me veas y siempre te voy a vigilar de cerca. En cuanto a lo que quiero es muy sencillo: quiero ser tú una vez más.
- ¿De qué coño hablas? No creo que quieras seguir esta broma
- No es una broma, Johnny, he venido a relevarte en tu pesada tarea de ser perfecto a ojos de los demás.
- Yo no soy perfecto...
- Y una mierda Johnny, eres todo lo que quiere ser todo hijo de vecino. Amable, leal, cariñoso, justo, delicado... Una buena dosis de bondad en un cuerpo humano, Johnny, una buena dosis de Dios.
- ¿Qué cojones quieres de mí?
- Quiero que entres ahí - Una luz mortecina se iluminó en uno de los oscuros portakles de la calle. - Venga Johnny, será sólo por un breve período de tiempo, ni te enterarás de que me he ido.
- ¿Y si no lo hago?
- Si no lo haces sufrirás un terrible dolor antes de salir de la calle, Johnny, un terrible dolor. Y tú no quieres eso. Entra, haz el favor, entra, entra, ENTRRAAAAAAAAA!
 Nuestro amigo cayó al suelo como un peso muerto, el suelo se abrió tras el y no dejó de caer entre negras bocas que le engullían y le hacían perderse en un horror de silencio y olvido. Cuando despertó se encontraba tumbado en un pasillo, había tres puertas, todas cerradas, el goteo de un grifo y el maullido de un gato, sus únicos compañeros. La vocecilla irritante había cesado, ya no le pedía su identidad.
Nuestro amigo trató de abrir la primera puerta. La calle era fría como un invierno sin sol, a lo lejos las luces del verano le invitaban a ir más rápido que nunca en su vida. Corrió, se dejó la piel y llegó a la calle. El bullicio era menor, ya era muy tarde para las fiestas de verano. Las dos de la mañana y ni un alma en la calle. Siguió corriendo hasta llegar a su calle, abrió el portal, la puerta de su casa y entró. Todo estaba en silencio, ni un sonido, tan solo una nota en el suelo de la entrada. "Oh Johnny, me he llevado a tu familia a conocer el verdadero significado de la vida, espero que no te importe. Prometo cuidarles muy muy muy bien, jajajajaja".
El cuerpo de nuestro amigo empezaba a temblar de terror. ¿A dónde habría ido ese canalla? Trató de penetrar en su mente por si tuviese alguna pista subconsciente que le ayudase a encontrar el destino. Pronto lo vió claro: el lago, su lugar predilecto de vacaciones, allí donde estaban los recuerdos más felices. Cuando dió con esa idea no pudo evitar escuchar una especie de tintineo en su cabeza, luego, la voz de aquella presencia que pretendía arrebatarle todo: "Recuerda que voy siempre tres pasos por delante, recuerda que tu caminas mientras yo voy corriendo, estás a punto de conocerte de verdad, nunca te volverás a ver un espejo sin verme a mí"

Sin género de dudas

Hay que ser muy machote para entender o ver el mundo como un hombre... hay que tener valor para entrar en la polémica del género en plena era de la postcomunicación. Realmente cualquier cosa que diga será utilizada en mi contra. Sobran las opiniones espúreas y las argumentaciones vacías. Por eso resulta complicado  hablar de género, cuando intervienen tantos factores y tan delicados. En el mundo de lo políticamente correcto las barreras que se disponen de forma que ningún comentario puede resultar inocente.
La actitud y la prudencia acaba determinando nuestro comportamiento. Procuramos ser delicados y es precisamente ese error de cálculo. La cuestión de género comienza con cada palabra escogida cuidadosamente de entre un puñado de palabras óptimas. ¿Cuál es el fin de toda esta maquina precisa como un reloj? Ni más ni menos que acercar el respeto hacia la mujer y, en otros casos, minorías antes olvidadas y denostadas. Algunos dirán que es exagerado operar en estos términos, que nunca el grupo dominante tuvo el privilegio de ser considerado con tal respeto. Y desde luego que nunca hizo falta porque se trata de una dominación invisible que no exigía respeto porque se sobreentendía. El mundo se ha ido configurando de tal manera que hay que prestar atención a todos los detalles vengan de donde vengan y el mensaje es claro: cuidar de todo lo que nos rodea como si se tratase de nuestra propia vida. Partiendo de esa premisa la convivencia se convierte en un proceso de aprendizaje en el que podemos aportar en positivo, sin tener que preocuparnos de ser mezquinos o hirientes.
El mundo, la vida, esta existencia ha sido consagrada con una variedad insólita de combinaciones. Hay que ser inteligente y escoger no el camino fácil, sino el más satisfactorio. Actualmente la sociedad está en un complejo proceso de identidad. Las minorías toman conciencia y poco a poco van ganando el terreno que perdieron al quedar en un segundo plano de las grandes luchas obreras y burguesas. Puede que el momento sea delicado pero es cierto que debemos prestar todo nuestro apoyo como sociedad a estos movimientos humanos tan legítimos.
Llegará el día en el que comer carne sea algo vestigial. Estaremos tan convencidos de que nuestro organismo no necesita proteina animal procedente de la crueldad inerente al proceso alimenticio que seremos capaces de dejar de lado costumbres que ahora nos parecen del todo naturales. Lo mismo puede suceder con la cuestión de género. Llegará el día en el que cualquier chiste, burla o desprecio sea cosa del pasado. No porque deje de tener gracia sino porque habremos dado un paso crucial en el respeto, la convivencia y la comprensión.

8.3.17

La Danza de las atrocidades I: Una noche agradable

     
     
   El escudo fragmentado y quebradizo empieza a dejar ver los oscuros deseos del que en otro momento fuese un ejemplo de rectitud. Un padre de familia, entregado a su mujer e hijos con una intachable trayectoria profesional y una capacidad natural para resolver conflictos en cualquier situación. Pero hay límites que ponen a prueba a cualquier persona.

Una noche clara, agradable y veraniega estaba nuestro amigo volviendo de su habitual encuentro con los compañeros despues del trabajo. Mientras regresaba respirando el anbiente de terrazas llenas se  planteaba el llevar al cine a su familia ese sábado. La última película de Pixar se había estrenado y casi tenía más ganas de verla que sus hijos. Sin saber muy bien por qué se desvió del camino habitual, el cálido aroma de la noche le invitaba a deambular un poco más por las calles de Madrid, aquella noche el centro estaba espléndido. Sin saber como giró hacia una calle perpendicular al bullicio y mientras caminaba el donido se apagaba dejándole una extraña sensación de oidos taponados, al rato no se escuchaba el jaleo y él mismo podía escuchar sus pasos. Se detuvo tratando de explicarse el por qué de ese desvío dentro de un barrio que ni conocía ni estaba seguro que fuese en dirección a su casa. Lo más extraño de todo era que aquella calle no encajaba una ciudad  que conocía perfectamente. En todo el centro de Madrid se respiraba un aire de renovación, los callejones que eran oscuros brillaban por la iniciativa de algún empresario, hostelero o restaurador que sabía dar von el encanto de esta o aquella calle. Sin embargo el lugar en el que se encontraba parado era más bien distinto, como el recuerdo de aquellos barrios deprimidos de la periferia o como si fuese sacado de una película de Alex de la Iglesia. Y tampoco había un alma, no había luces en las ventanas, las pocas que no estaban tapiadas no dejaban ver ni una sola luz, las farolas de la calle proyectaban esa mortecina luz anaranjada de un extremo a otro.

   Nuestro amigo se sentía aliviado porque al fondo el bullicio parecía retomarse, aunque no conseguía escuchar nada. Empezó a caminar aprisa escuchando sus pisadas en la calle, se concentraba en ellas y empezaba a sentir que éstas se duplicaban, que armonizaban con las suyas y que parecían provenir de sí mismo.

6.3.17

Recomendaciones de un netflixero.2

Hola amigos de lo rico, rico y con fundamento, hoy os traigo una nuevas recomendaciones de vuestros amigos de Netflix...(por cierto no me pagan por esto, porque les hago publicidad?...da igual mola netflix.)
Esta vez se trata de Dirk Gently, agencia de investigaciones Holisticas.
Aaaa, muy bien y eso que carajos es... pues eso mismo pense yo y al ver que salia nuestro querido Frodo, digo Elijah Wood, pues la tuve que visionar y después de dos capítulos pensé esto es una fumada muy gorda, no tiene sentido nada, que pasa aquiiiii....
Pero entonces ves el tercer capítulo y todo empieza a encajarse como pequeñas partes de un puzzle de esos de 1000 piezas, y poco a poco vas viéndole sentido a todo.
Una gran serie, bastante extraña ,pero muy divertida en mi opinión con cantidad de personajes y momentos rarunos, eso si hay que verla hasta el final, son sólo 8 capitulitos asi que es fácil y muy divertida para mi humilde opinión... y si os gusta, ya están preparando la segunda temporada.
Esta basada en unas novelas, de las que ya se hizo alguna adaptacion en la BBC, pero si queréis mas detalles os lo dejo a vosotros mismos, y al señor google.
Y para los fans de Marvel , si ya vistes Daredevil, Jessica Jones y Lucke Cage este 14 de marzo, estrenaran Iron Fist, o puño de hierro, con nuestro amigo el caballero de las flores de juego de tronos, otra serie que volverá pronto, aunque esta es de la HBO,.....uyuyuy, me lio al final ...venga os dejo estos deberes, os veo proximamente, un saludo amigos.

1.3.17

La Pizza de Piña 


La gastronomía tiene sus áreas de polémica, pueden debatirse concetos culinarios de lo que se llama "alta cocina" o tambien pueden desarrollarse encendidas discusiones acerca de temas como "la tortilla de patas, sin cebolla", o" la pizza nunca debe llevar piña". Como alma conciliadora creo que en el primer asunto debemos ser estrictos semánticamente y si la tortilla de patatas se llama así, efectivamente no debe llevar cebolla. Sin embargo, como amante de la experimentación y la innovación he de decir que me encanta la tortilla de patata "y" cebolla, aunque el término más adecuado sería "con" cebolla ya que ésta siempre estará en una menor proporción que el tubérculo. Y no es la única tortilla rara de patatas "con" que me gusta y que seguro que a más de un sincebollista gustará. Mi preferida, de hecho es la tortilla "paisana" que preparan en La Hortensia, al menos cuando era un crío me encantaba. Sin embargo en cuanto a la nomenclatura es justo decir que la tortilla de patata como tal no lleva cebolla y tal cual puede ser deliciosa. 

En cuanto a la pizza de piña, no comprendo la radicalidad de algunas posturas, bueno, no entiendo lo encarnizado del debate. Puedo comprender, sin embargo, la reacción de la personas que consideran que esta pizza no debería existir, pero luego, si reflexionamos un poco, lo que no queremos es un determinado tipo de pizza con piña, me explico. La pizza con piña, si no me equivoco, es aquella que lleva base de tomate, queso, piña y jamón. Bueno, en mi opinión esto no funciona, creo que el error es combinar los sabores de la piña, el tomate y el jamón resultan a veces desagradables para algunos paladares. Pero la culpa, sinceramente, no es de la piña. Cuando era un chaval de ocho años en Valdemoro había una pizzería llamada "La Machere" o algo así. En ese loca preparaban la llamada pizza dulce, que llevaba piña y resultaba una agradable combinación con el queso y poco más. No recuerdo los ingredientes pero estoy seguro que no llevaba tomate. Creo que probar una combinación de pizza con piña pero sin tomate puede evitar el ostracismo a la fruta tropical. Dicho sea de paso no he probado la pizza con piña y melocotón, debe ser horrible. Pero lo lamentable del asunto no es ya la expresión de una opinión acerca de un plato, lo lamentable siempre será lo encendido del debate. El llegar a ofenderse por una postura o por otra en vez de fomentar el debate en positivo, la exposición de argumentos y la sana capacidad para convecerse, cambiar de opinión o abrirse un poco a otras perspectivas. Como digo muchas veces, el paradigma del crítico no ha tenido mejor reflejo que en una película cómo Ratatouille:
La vida de un crítico es sencilla en muchos aspectos, arriesgamos poco y tenemos poder sobre aquellos que ofrecen su trabajo y su servicio a nuestro juicio. Prosperamos con las críticas negativas, divertidas de escribir y de leer, pero la triste verdad que debemos afrontar es que en el gran orden de las cosas, cualquier basura tiene más significado que lo que deja ver nuestra crítica. Pero en ocasiones el crítico si se arriesga cada vez que descubre y defiende algo nuevo, el mundo suele ser cruel con el nuevo talento; las nuevas creaciones, lo nuevo, necesita amigos. Anoche experimente algo nuevo; una extraordinaria cena de una fuente singular e inesperada. Decir solo que la comida y su creador han desafiado mis prejuicios sobre la buena cocina, subestimaría la realidad; me han tocado en lo más profundo. En el pasado jamás oculte mi desdén por el famoso lema del chef Gusteau: Cualquiera puede cocinar. Pero al fin me doy cuenta de lo que quiso decir en realidad; no cualquiera puede convertirse en un gran artista, pero un gran artista puede provenir de cualquier lado. Es difícil imaginar un origen más humilde que el del genio que ahora cocina en el restaurante Gusteau´s y quien, en opinión de este critico, es nada menos que el mejor chef de Francia. ¡Pronto volveré a Gusteau´s hambriento!
A veces tenemos que dar un paso atrás para poder ver un poco más allá de nuestra nariz. Internet se ha llenado de polaridad, haters y personas que defienden posturas muy rígidas. Es una lástima que la capacidad para el debate se minimice a "estoy de acuerdo" y "no estoy de acuerdo" hay que esforzarse un poco en profundizar y entender en su totalidad lo que leemos o escribimos.



28.2.17

El Diablo y Daniel Johnston


       
     La locura del artista es un tema recurrente en la Historia del Arte. El estado mental de los artistas siempre nos ha fascinado ya que en su creatividad, se abren vías de expresión muy ricas y fructíferas. Lamentablemente la creatividad desbordada y la sensibilidad hacia mundos personales tiene como contrapartida un sufrimiento que somos capaces de ver únicamente en la manifestación de la obra del artista, pero que en la dimensión personal puede resultar traumática tanto para él como para aquellos que le rodean.

Cuando ves El diablo y Daniel Johnston asistes a algo más que la manifestación artística de una persona con un trastorno bipolar. Se trata de un recorrido, un viaje a lo largo de la vida de alguien que muestra signos de una inteligencia por encima de la media, incomprendido dentro de un entorno que rechaza sus manifestaciones artísticas adolescentes y que poco a poco se ve encaminado a una espiral de frustración que puede desembocar en el trastorno final.

Pero por otro lado vemos la otra cara de la moneda. El culto o la atención que se le dedica a Dan como artista atormentado que manifiesta una sensibilidad poco común. Sonic Youth, Kurt Cobain y tantos otros figuran como admiradores de Daniel Johnston como autor de desgarradoras letras o de inquietantes ilustraciones que representan su peculiar universo interior. Asistimos a esa fascinación por el arte de quien no está del todo bien siendo conscientes  del origen de sus obsesiones, de su infierno personal.

Esta es la historia de un cantautor un tanto maldito, una extraña vida casi condenada a sentir las pulsiones de su arte. Una vida colmada de visiones, demonios, ensoñaciones... Fluyendo en ese lánguido hilo de voz que en su aparente inocencia formal esconde los ecos de una desgarradora pulsión vital.

Os paso el enlace al documental: El Diablo y Daniel Johnston


23.2.17

Exoplanetas a Gogo

     
Ayer a las siete de la tarde me encontraba con un avance en el que en breve la nasa anunciaría un descubrimiento muy importante. Como entusiasta de la astronomía llegué a plantearme que habría hecho un descubrimiento de vida extraterrestre o que se había localizado un nuevo exoplaneta muy próximo a nosotros.

Amarok. El Planeta música

Si, exacto, la sección que era presumiblemente de libros y pelis ya tiene su segunda reseña musical. No pienso cambiar el nombre de la sección así que imaginaos que veis las notas en vuestras cabezas o que podéis leer la pieza como una obra con su contenido y bla bla bla... que no, que no cambio el nombre de la sección. Y dicho esto voy a escribir un poco acerca de una de las obras que más me han influido como oyente, espectador o lo que sea: Amarok, de Mike Oldfield.

17.2.17

Tras la Tormenta

Hace tiempo que me leí la obra de Homo Videns de Giovanni Sartori. En ella trataba de contarnos las estremecedoras amenazas o las consecuencias de una sociedad centrada en la tecnología de la información. Ahora el libro, que debería releer se podría quedar como un chascarrillo contado por uno de esos intelectuales que miraban con recelo una era que nadie sabía como evolucionaría. Si me apuráis creo que se acerca mucho más la película "Están Vivos" de Carpenter que cualquier libro que trate de explicar los pormenores de una sociedad digital. En el film de Carpenter estaba claro: Un sistema controlado por las élites extraterrestres embrutecía y esclavizaba a la sociedad de forma subliminal. Está bien, no hay seres extraterrestres que nos dominen a no ser que te consideres un conspiranoico de los reptilianos o de los Annunnaki o de vete tú a saber que marcianada te venden por ahí. Pero consideremos que el poder ya no pertenece a un grupo concreto (por mucho Bilderberg que nos vendan) sino que podemos considerar que vivimos en una deriva del sistema que funciona como entidad propia y que cada uno de nosotros llevamos tatuado a fuego desde que nacemos. Y esa deriva no es algo que podamos controlar con unas pautas éticas o una filosofía rompedora. Cualquiera que pretenda un cambio será un hipócrita o un chiflado. Y lo peor de todo es que nuestro sistema es permeable a todo tipo de disensiones y decadencias.

13.2.17

Tengo una entrevista



El despertador sonó pero yo ya tenía los ojos abiertos. Me pasaba desde hacía años, debido a la rutina y a que no descansaba profundamente; y solía repasar las tareas del día en ese lapso de tiempo que le robaba a mi agenda. Recuerdo que me hacía sentir ágil, productivo, casi astuto.

Ese día no tenía nada especialmente relevante. Un par de entrevistas personales para promoción interna y redactar unos informes. Pero por la tarde al salir, tenía que pasar por El Centro comercial para hacer una copia de la llave nueva del portal. Esas tareas me sacaban de quicio. Sentía una espina clavada en la mente todo el día hasta que conseguía borrarla de la agenda. Además su duración era difícil de predecir. Influían muchos factores, inclusive el humano, que era el que más detestaba. Casi tanto como mi trabajo en el departamento de recursos humanos. Mierda de llave.

Me levanté de la cama aparcando mis pensamientos, me duché, me vestí y tomé un café rápido ojeando Twitter. Salí, cerré y me fui. A trabajar. Qué iba a saber yo.

Quedaría muy literario decir que intuí algo cuando vi el correo electrónico con los cambios de última hora: Entrevista personal Joaquín Ortín Garrote. Si. Garrote. Pero no percibí nada. Supongo que pensé que sería un tipo cualquiera. Un fulano de sonrisa ensayada y mirada ansiosa. Consulté el reloj del ordenador y cuadré de nuevo la agenda y me puse a trabajar.

Cuando llegó la hora, el chico de recepción anunció la llegada de Joaquín Ortín y recuerdo que me asqueó la cacofonía, pero no supe ver más allá. Le hice pasar y desde el principio sentí rechazo. No sólo por su grimoso apretón de manos y su voz de don nadie. Era todo. Su ropa, su peinado, su mirada, su olor... lo descarté casi instantáneamente pese a que nunca hacíamos eso. Ni siquiera recuerdo el puesto al que optaba. Me daba igual. Fue un rechazo brutal. Casi repulsión. Era gris. El tío más gris que yo había visto dentro y fuera del trabajo. Le realicé la entrevista básica casi sin detenerme a mirarlo a los ojos y lo despedí con alivio y una sonrisa amable. Vaya por delante que el tipo no puso tampoco empeño ninguno en brillar ni lo más mínimo, limitándose a responder a mis preguntas de la forma más escueta posible, lo que facilitó la labor de descarte.

Al final del día apagué el ordenador, suspiré y recordé con una punzada la copia de la llave. Al salir del edificio me encaminé hacia el metro y vi en la boca un tipo disfrazado con un enorme disfraz de gallina. Estaba plantado allí de pie, pero no repartía publicidad ni tenía pinta de ir a una despedida de soltero. Estaba simplemente mirando. En mi dirección. Y si. Era Joaquín. Al principio intenté disimular la sorpresa para poder fingir que no lo había reconocido, pero en cuanto me distinguió caminó derecho hacia mí y cuando llegó a mi altura, me miró fijamente y me espetó: "co co ro co coo?" Y abrió los ojos como platos. Yo sonreí incómodamente y apreté el paso, descendiendo por las escaleras y pensando: "joderjoderjoderjoder". Joaquín comenzó a caminar detrás de mi, moviendo el cuello en espasmos cortos y mirando sitios aleatorios por espacio de uno o dos segundos. El corazón se me disparó y empecé a buscar con la mirada alguien que me ayudase, pero todo el mundo se limitaba a sonreír y a grabarlo todo con el móvil. Supongo que pensaron que era un cobrador del frac o una performance callejera de esas que la gente comparte sin parar en Facebook con títulos como: "buenísimo" o "me parto" Llegué al andén y comprobé con horror que faltaban dos minutos para la llegada del siguiente tren y tal y como me temía, por las escaleras hizo su entrada Joaquín. "Co co ro co cooo?" Resonó su voz pusilánime en todo el andén y raspó un poco el suelo con su zapato gastado. Me miró, y comenzó a aproximarse con sus movimientos cortos, nerviosos, magnificados por el disfraz de peluche, que tenía un penacho de goma, imitando la cresta, pero no tenía pico.
"Joderjoderjoderjoder con el loco". Caminé rojo ya de ira por el andén y cuando el tren entró en la estación esperé echándole miradas de reojo para ver qué hacía. Estaba picoteándose un ala. Las puertas se abrieron y salté dentro con la esperanza de que él se quedara fuera, pero entró en el vagón contiguo. Se abrió paso entre la gente sin dejar de moverse con espasmos, se acercó a la zona con forma de acordeón que comunicaba los vagones y comenzó a picotearse tranquilamente. Tenía que ser una broma. Eso es! Una cámara oculta.
Me acerqué a él y le comuniqué que ya sabía que era una broma y que además de poco original, no tenía sentido. Joaquín me miró, abrió mucho los ojos, cacareó un poquito, sus pupilas se dilataron brutalmente y tras un espasmo que me puso los pelos de punta, se agachó y puso un huevo. Pero así. Un huevo. De gallina. Se levantó, se quitó la cresta y se volvió gris otra vez. Caminó hacia la puerta del vagón y con su voz de pelele humano, me dijo: ábrelo. Y se bajó.
La gente observaba horrorizada el huevo, que estaba manchado de sangre, y cuando lo miré, se resquebrajó. De él cayó una pequeña llave, que, en ningún momento dudé, abriría mi portal. La tomé entre mis manos, manchándome de huevo, esperé mi parada sin hacer el cambio que me habría llevado al Centro Comercial y me fui a casa con la sensación de que me hubieran volado la tapa de los sesos y con la llave chorreante en una mano.

Al llegar al portal, abrí con la llave de Joaquín, dejé la copia que me habían prestado en el buzón de la comunidad y subí en ascensor. Al abrir la puerta, en el sofá, estaba tumbado Joaquín. Mordisqueaba un juguete en forma de ratón. "Maaau?"
Le acaricié la cabeza y me tumbé junto a él. Dormí mejor que nunca y por primera vez en mucho tiempo, el despertador me despertó.

4.2.17

Recomendaciones de un netflixero

Hola, en mi primera entrada en este blog, me gustaría presentarme para que me conocierais, mi nombre es Pablo, y soy un frikazo...fin de la presentación.

En estos terminos, podéis hacerme el caso que queráis, logicamente para gustos estan los colores así que puede que os guste mis recomendaciones o no, hoy os hablaré  de la última  serie que vi en Netflix que me pareció muy interesante, se trata de :

American Crime Story: The people vs O.J.Simpsons.

Esta serie se basa en crímenes reales, de la historia americana, como su propio nombre indica tampoco era muy difícil adivinarlo por el título,jeje.

No voy a hacer una reseña indicando su director, o si la fotografía mola o la luz es la releche, poque sinceramente no tengo ni pajolera idea, simplemente os recomiendo verla.

  OJ, antiguo jugador de futbol americano, y posterior actor, seguro le recordareis por participar en las películas de agárralo como puedas, junto a Leslie Nielsen , el teniente Frank Drebin, si eso no te engancha ya....pues también sale Ross de Friends, como padre de la familia Khardashian....a y John Travolta, como un conocido abogado, jolin mas no se puede pedir...

La serie, nos muestra el caso desde el lado de OJ y sus abogados, como por parte de la fiscalía, lo cual esta genial.

Mi nota final es un 9, ale ahí lo dejo.

Y como recomendación final, os diré ver las dos temporadas de madres forzosas, que si, que mola.

Y mi punto negativo va , para una serie que se llama Frontera, con Jason Momoa, si Khal Drogo, no pude terminar el primer capítulo, tal vez por verlo después de comer, tumbado en la cama, con las lentejas calentitas....pues puede ser, le daré una última oportunidad.

Bueno, disfrutad la vida que es corta ,no durmáis mucho y ved muchas series.

La cosecha del viajante

     El mundo tal y como lo conocemos es un pequeño vertedero de color azul ponzoñoso. La especie humana ha conseguido destruir cada porción de terreno que ha pisado y han sido numerosas las ocasiones en las que se ha jactado de las inmundicia que maneja. Su energía extraída excarvando, horadando y presionando la Tierra ha desdibujado el panorama hasta cotas insostenibles. En su terrible afán de violación constante no repararon en que no siempre fueron los dueños y señores del planeta que profanan.

27.1.17

Donald Trump. America First, American Fist

Vivimos en tiempos muy complicados como civilización. Un mundo que en los últimos veinte años ha cambiado de forma vertiginosa. Estamos experimentando varias eras en una línea temporal única, la era de la globalización, la era de la des-información, la era del terror, la era del cambio climático. Se ha sustituido el gran peligro de la autodestrucción mutua asegurada por minipeligros (bueno, de mini tienen más bien poco) que no dejan de golpear la vida de este planeta. En ese marco de tensión constante en el que vemos como todo se desmorona desde diversos frentes nace la atracción por una contundencia en el discurso. El auge de los fanatismos religiosos, el fenómeno del populismo o la creciente polarización de los sectores de la sociedad responden a esa inquietud y a la ineficacia de las clases dirigentes para liderar los acontecimientos. También hemos presenciado un deterioro en la conciencia social mientras que el capitalismo triunfante causaba estragos en todo el mundo. Pero allí donde la conciencia no despierta, despierta la indignación y en esa indignación los proyectos de buena voluntad y progreso se mezclan con los discursos decididamente furibundos que predican la fuerza, la grandeza y una buena dosis de ignorancia. Una considerable parte de nuestra civilización demanda acción. Una acción reaccionaria y tajante, un puño de hierro sobre la mesa quebradiza y deteriorada de nuestra civilización. Ese es el mundo Trump. No es tan extraño que dadas las circunstancias una fuerza tan conflictiva se haga con el poder.

26.1.17

Espejo Negro

Dicen que la única persona con la que no soportaríamos convivir es con un clon nuestro. Y pasen los años que pasen, el cuñadismo popular se mantiene, demagógica y ventajistamente incontestable. Incluso hay veces en que el tiempo le da la razón. Y en este siglo XXI, estamos teniendo el dudoso honor de protagonizar la demostración en su versión colectiva, de que no nos soportamos cuando somos nosotros mismos. Nótese que el dicho no nos habla de convivir con nosotros mismos porque en la convivencia es cuando surge el «yo» más real, sin máscaras ni eufemismos. Y es ese «yo» al que no soportamos ni en pintura ni en Twitter .

No voy a posicionarme en el debate acerca de si habría que ponerle puertas al campo. Internet es el monstruo que vemos en el espejo. Es la suma de todos nosotros. Si fuéramos gobernables, Internet también lo sería. Pero afortunadamente no es nuestro caso. No quiero entrar ahí porque creo que es ir un paso por detrás si lo que se pretende es lograr que el monstruo del espejo logre empatizar con la familia de una fallecida víctima de la peste de nuestro tiempo.

Creo que si acallamos esas voces, si rompemos el espejo, no seremos capaces de diagnosticar qué mal nos afecta como especie y nunca seremos capaces de tratarlo ni mucho menos de prevenirlo.

Los «tuits» ofensivos contra Bimba Bosé no son más que el dibujo de la familia asesinada de un niño repelente de una peli de terror. Si nos limitamos a inflarlo a correazos por mucho que lo esté pidiendo a gritos, acabaremos como en el dibujo.

Y yo paso.

Creo que esas personas, que en el fondo y bajo el revelador manto del anonimato, somos todos pero sin filtros, están muy lejos de saber identificar y o gestionar sus propias emociones, cuánto menos las ajenas. Pero la Fiscalía ya los está buscando. Tranquilos. Así aprenderán. Que es lo que queremos todos, porque todos odiamos mucho a esa gente. A esos monstruos. Tanto que no soportamos vivir con ellos.

23.1.17

Todopoderosos: Viajes en el tiempo: Socialismo, bicicletas y amor libre

     Antes de reiniciar La Vocinglera por enésima vez dejé un pequeño post hablando del primer programa de Todopoderosos.

21.1.17

I give you power



Arcade Fire. I give you power

Nunca maduraré en cuanto a las expectativas que deposito en un artista. Siempre vuelvo a creer. Y entiendo que es una estupidez esperar que un creador dé vueltas alrededor de la misma musa eternamente, de verdad que lo entiendo. Pese a haberme criado escuchando Manowar e Iron Maiden, entiendo la evolución artística. Pero por favor estos cambios, estas mudanzas de identidad a mi me dejan fría como una llave. Huérfana. Perdida.
Tengo en cuenta que es un tema, no un disco, que es una colaboración con una cantante de RnB y que lo han sacado en una fecha políticamente histórica, con claras intenciones alusivas al presidente Trump. Igual el disco no tiene nada que ver. Pero si me ciño a lo que tenemos ahora mismo… ay, si me ciño.

Es como escuchar a Terence Trent d')
arby pero sin el rollo hortera new age. Es como si después de poner a estadios en pie, llenos de gente de todas las edades moviendo los brazos como si estuvieran escuchando a Dios, con el despliegue instrumental de indiscutible calidad, de voces, de arte audiovisual verdaderamente inspirado, todo en armonía, ahora les hubiera dado por tocarse los huevos. Y no puedo decir que el tema sea malo. Es bueno. Es muy bueno. Ya quisieran Gorillaz. Y apuesto a que cuando suene en mi coche por la noche bajo las luces de la ciudad, me va a arrancar una sonrisa de satisfacción.

Pero yo no quería esto. Quería más de lo otro. Por supuesto que es mi culpa. Volvemos a lo de siempre. Expectativas y creación. Comercio y arte. Nostalgia y evolución. Me habría gustado que hubiera durado un poquito más. Siempre he sido de repetir el postre. De ver mil veces la misma película, de escuchar en bucle una canción. Puede que sólo sea la seguridad de poder predecir lo que va a pasar, la sensación de estar en casa. Y con la búsqueda inconsciente de ese placer, esperaré al disco entero. Porque soy así de gilipollas.

Pero que se lo podían haber currado un poquito más, pues también.